Caída
Hannibal observaba a su amado Will cayendo del cielo, de ese lugar en el que habían vivido miles de años juntos, y todo por culpa de él, por su estúpida pero inevitable arrogancia. Ese lugar, el cual era el paraíso, se alejaba del alcance de su amante más joven y todo por él. En él vivían rodeados de árboles, junto con los otros ángeles, ayudando a los humanos que tenían a su cargo, no concediéndoles deseos, pero sí guiándolos en el diario vivir para que no se fueran al otro lado de la vida antes del tiempo que les correspondía pasar en la tierra. Will tenía un humano bastante torpe a decir verdad, pero era bueno de corazón, así que Will estaba constantemente ocupado ayudando a su humano. "¿Cuándo será el día en que abra los ojos y vea que el mundo es más cruel de lo que él cree?", era una pregunta que rondaba la mente de Will a diario. Hannibal lo veía a diario desde lejos durante varias horas al día, ya que, a diferencia de Will, su humano no le causaba mayores probl...