Navidad
Navidad siempre es raro es mi familia.
Cuando era chica era lindo segĂşn recuerdo, pero a medida que fui creciendo supe que no era tan asĂ, que mis papás peleaban, que mi mamá no hacĂa cena, que mi papá tenĂa que ir a comprar cosas.
Cuando mi mamá trabajaba en realidad no le gustaba la navidad, aunque siempre tenĂamos árbol y regalos, pero entre los 10 y los 15 no recuerdo tanto las navidades.
DespuĂ©s ya de adolescente creo que lo empezamos a celebrar con mi abuela y mi tĂa, pero siempre habĂa ese ambiente tenso, de que en cualquier momento habrĂa una pelea, que mi papá iba a tomar demás, dirĂa un comentario desagradable, que estarĂa enojado, y que yo tendrĂa que estar todo tiempo mirando con atenciĂłn, guardando que no pasara nada, siempre tensa, siempre esperando que quedara la embarrada. Tantos pactos, silencios que habĂa que respetar, temas que no habĂa que tratar, nunca fui tan libre, recuerdo siempre tener que cuidar las palabras, siempre tensa, tensa, tensa, tensa, tensa. Odio en realidad la Navidad, porque nunca tuve una navidad normal, entre familia grande y que se llevaran bien, siempre pendiente de que no pasara nada malo.
Nunca me faltĂł nada, a decir verdad, aiempre hubo comida, pero siempre una obligaciĂłn.
Ya en la u mi papá solĂa llegar tarde, mi mamá no tan humorada, siempre una pelea por plata, por regalos, que la familia de mi papá, de mi mamá, que era un poco tenso que viniera mi abuela y mi tĂa, que a veces podĂamos saludar a mi tĂa y mi familia que vive al lado mĂo, que a veces no podĂamos ni mirarlos. Todo muy tenso, lo dije?. Pero nunca he podido odiar mucho la navidad, a pesar de todo esto. Quizás es porque era LA vez, junto a Año Nuevo y al 18 que mi familia se reunĂa, aunque pudiera pasar de todo. Siempre una bomba a punto de explotar. Siempre cosas sin decir, pero que estaban entre lĂneas, que no podĂa decir porque estaba todo bien, pero en realidad nada lo estaba, nada hacĂa sentido, todo es muy raro y un poco antinatural.
El otro dĂa escuchando un podcast, Torta Podcast, una de las chicas le pregunta a la otra cĂłmo eran sus navidadea se chica y ella le decĂa que eran mágicas, que siempre fueron hermosas y que las recordaba con mucho cariño. Fue tan extraño escucharlo de alguien que lo decĂa genuinamente, porque en mi caso nunca fue asĂ.
Alguna vez creĂ en el Viejoto Pascuero, pero dejĂ© de creer en Ă©l chica porque tenĂa que acompañar a mi mamá a comprar regalos. Obvio me sentĂa importante y más grande que el resto, pero ahora lo veo y me da pena, porque podrĂa haber sido más niña más tiempo, pero no se podĂa. Lo peor es que desde que vivimos acá recuerdo casi todas las navidades en tensiĂłn.
Expecto esta. Esta fue linda y triste. Nadie lo dijo, pero no habĂa que decirlo. Mi mamá llorĂł un poco al momento de pedirle decir la oraciĂłn (la Ăşnica vez que bendecimos la mesa, además de año nuevo), mi tĂa se demorĂł en llegar a la cena, a pesar de que habĂa estado toda la tarde en mi casa. AĂşn asĂ, habĂa tensiĂłn, tensiĂłn en no llorar, en no desbordarse, siendo que es una fecha que todos temimos.
QuedĂ© un poco de intensa tambiĂ©n porque mi papá... siempre mi papá hace algo para, no sĂ©, no sentarse a tiempo en la mesa. Hace 8 años aproximadamente tengo que decirle que llegue temprano a la cena, y hace dos años llegĂł como a eso de las 11pm o despuĂ©s. Lo Ăşnico que querĂa era una cena que empezara con todos, pero Ă©l se da el gusto de llegar tarde y bañarse. Ayer llegĂł temprano, pero justo cuando nos sentamos a cenar a mi papá se le ocurre decir que ahora se iba a bañar, siendo que tuvo toda la tarde para hacerlo. Me enojĂ©, y dije frases hirientes, del tipo que siempre hace lo mismo y cuál es el gusto de hacer siempre las cosas mal, o sea llegar tarde a cenar. Es que siempre hace lo mismo. Siempre. Mi familia nuclear, mi mamá y mi hermano, ya les da lo mismo y son más despreocupados, y hasta siento que les da lo mismo mi papá, y dicen que empecemos a comer. ¿Pero cĂłmo empezar a comer si no estamos todos? Ni un rito puede mantener esta familia. Una, UNA puta noche les pido y no, siempre tenso, siempre una cuota de enojo y cosas inesperadas. DeberĂa odiar más navidad, ser un Grinch, pero creo que el nunca haber tenido una navidad mágica es lo que me hace no hacerlo, siempre estoy esperanzada en lograrlo, en que se logre, pero siempre hay algo. Siempre quiero más. ¿Es acaso eso algo malo? ¿Está mal ser discomforme?
Y ahĂ pienso en que ya tengo 31 años. Claramente ya esto lo he procesado y por eso puedo expresar por primera vez todo esto de forma más racional en estas palabras, pero duele aĂşn, siempre va a doler. ¿Siempre será asĂ? Si sigo mis planes de no tener hijos, quizás nunca pueda tener una navidad como quiero. Me da miedo eso. Crecer, que mis papás no estĂ©n, mi hermano y mis primos cada uno con su vida, mis amigas igual, y yo sola, siempee uniĂ©ndome a celebraciones de otros y no propia. ¿Es eso lo que quiero? ¿Es necesario tener una "familia propia" para lograrlo? ¿Lo estarĂ© haciendo mal? Además con lo que me cuesta el amor romántico, que me guste alguien (y que alguien guste de mĂ) y hacer todo para llegar a siquiera pensar en celebrar fechas importantes con esa persona es... triste. Me siento un poco sola a veces, bastante a muchos ratos, pero tambiĂ©n pienso que uno ve relaciones perfectas pero no siempre lo son, uno ve vidas de otras personas y no siempre son lo que parecen.
Creo que nunca le he dicho a alguien sobre mis navidades, sobre mis años nuevos, 18s y cumpleaños. No hay muchos ritos y yo quiero esos ritos, esas juntas, tener gente importante, hablar, jugar y disfrutar juntos, y no solo hacer cosas por la presión de todo.
Esta navidad, como dije, fue bonita y triste, porque faltĂł mi abuelita. Primera vez que faltĂł alguien. Fue triste, pero nadie lo dijo, ocultamos lo triste y seguimos lo más normal posible, guardándonos toda esa tensiĂłn. ¿O solo la habrĂ© sentido yo?
Comentarios
Publicar un comentario