Entr贸 a ese lugar en el que nunca hab铆a estad el cual staba repleto, lleno de gente concaras que conoc铆a de la universidad, otras desde la secundaria, y otras... de la vida. Pero solo estaba buscando una y justamente a esa no la encontraba. A lo lejos y entre la m煤sica que sonaba a un volumen alto dentro de la casa llena de luces rojas, violetas, moradas, celestes y azules pod铆a escuchar a gente pronunciando su nombre, haciendo gestos con la mano para saludarleoy para que se acercara a ellos a decir "hola", varias personas, menos a una. Solo hac铆a un peque帽o contacto visual y un movimiento de cabeza para indicar que los hab铆a visto. Sus amigos lo iban a odiar por dejarlos plantados, pero necesitaba hacer esto. "¿D贸nde mi茅rda est谩s, Sherlock?," pensaba John. Hab铆a muchas posibilidades partiendo por el que no estuviese all铆, pero 茅l mismo le hab铆a mandado un mensaje diciendo que si estar铆a, as铆 que solo deb铆a pensar un poco m谩s. ¿D贸nde estar铆a? ¿En el ba帽o quiz谩...